
Como ya vimos, debido a su posición geográfica, la historia futbolística del Sarre ha sido bastante especial. La de su principal (que no único) equipo, el 1.FC Saarbrücken también es muy peculiar: estamos hablando de uno de los clubes pioneros de la Copa de Europa, que hoy se encuentra perdido en la menos vistosa Oberliga Südwest.
La primera etapa del club es similar a la de muchos otros. Se funda en 1903 como sección futbolística de un club deportivo más antiguo, el Turnverein Malstatt (una ciudad casi pegada a Saarbrucken). En 1907 se hace independiente y dos años más tarde adquiere el nombre de FV Saarbrücken (tras la II Guerra Mundial y una obligada disolución, pasará a denominarse 1.FC Saarbrücken, tal como se le conoce hoy). Y años más tarde conseguiría triunfar en una de las Gauliga, en las que se dividió el fútbol alemán durante el nazismo.
Pero los años que hicieron realmente especial a nuestro equipo ocurrieron tras 1945. Tras la guerra, durante unas temporadas, el Saarbrücken todavía participa en la Oberliga (literalmente, liga superior y entonces realmente lo era) alemana. Pero con el especial carácter del territorio del Sarre (medio independiente, bajo protectorado francés) y con una federación propia inscrita en la FIFA, la situación no podía mantenerse mucho tiempo. La asociación del Sarre creó así, en 1948, la llamada Ehrenliga (la liga de honor), aunque dado el nivel de los equipos que la componían (a pesar del pequeño tamaño del territorio, hay varios clubes más, como Neunkirchen o el Saar 05), nuestro Saarbrücken pasó de participar en ella.
Curiosamente, aquel año el FCS militaría nada más y nada menos que en la segunda división... francesa (los franceses siempre han aspirado a este territorio y no era mala idea atraerlos con el fútbol). Técnicamente, el Saarbrücken participaba como invitado y no se le contaban los puntos, pero las clasificaciones oficiosas dictaban que este equipo era el campeón. Desgraciadamente, la liga francesa no permitió el ascenso y el Saarbrücken debió buscarse la vida él solo.
Y como no tenía dónde ir, en 1949 se inventó su propia competición: la Internationaler Saarland Pokal, una copa amistosa que reunía a equipos de medio mundo (por ejemplo, en la primera edición fueron invitados en St. Lieja, el Hadjuk Split, el Metz, el Rapid Viena y el ahora famoso Bellinzona). La competición tenía un formato particular: todos se enfrentaban contra el Saarbrücken y después, los cuatro equipos que mejores resultados hubieran tenido se enfrentaban en unas semifinales más clásicas. La siguiente edición (50/51), que también tendría al Neunkrichen como huésped, tuvo que ser interrumpida, pues el Saarbrücken pudo ingresar de nuevo en la Oberliga alemana y estos partidos amistosos perdieron su interés.
Unos años más tarde llegaría el momento más mítico para el FCS. En 1954/55, su tercer puesto en la Oberliga no le permitió llegar al campeonato alemán final (recordemos que hasta 1963 no existe la Bundesliga ni una liga unificada), pero le dio el pase (como mejor equipo del Sarre, todavía autónomo hasta 1957) a una nueva competición: la Copa de Europa.
Su experiencia en la recién creada máxima competición fue realmente breve, pero dará al equipo un lugar en la leyenda del fútbol. En el sorteo le tocó el poderoso Milan de los míticos Liedholm, Nordahl y Maldini (padre) y el resultado contra nuestro equipo semiprofesional fue el esperado: cayeron en esa primera ronda. Eso sí, no sin dar la increíble sorpresa de acabar 3-4, en la ida en San Siro (perderían, sin embargo, 1-4 en Sarre).
Pero pocos años más tarde el Saarbrücken volvería a estar presente en la primera edición de un gran competición. En 1962, tras muchos años de debates, se creaba el primer campeonato alemán unificado (al menos para la Alemania Federal), la famosa Bundesliga. Los dieciséis equipos que la conformarían fueron elegidos por criterios geográficos (se quería representar en lo posible a toda Alemania), económicos, sociales y deportivos y el FCS, que había obtenido buenos resultados en su correspondiente oberliga, fue seleccionado, junto a grandes como el Borussia Dortmund, Colonia o Eintracht (por cierto, el Bayern Múnich todavía no era entonces lo suficientemente grande).
La cosa duró poco: el Saarbrücken quedó en último lugar y, como es natural, descendió. Tardaría más de una década (1976) en regresar a la competición puntera. Pero antes de que eso ocurriera, nuestro equipo volvería figurar en la primera edición de un campeonato: en 1974 está presente en la recién creada 2.Bundesliga (la segunda división), que por aquel entonces estaba compuesta de dos grupos de 20 equipos.
Desde entonces, el FCS es realmente un equipo ascensor que ha conocido todos los escalafones del sistema alemán: ha tenido alguna presencia en la 1.Bundesliga (la última, en el 92/93 y duró solo un año) y ha conocido la segunda, la regional. Hoy, tras dos descensos consecutivos se encuentra en la Oberliga Südwest, con grandes posibilidades de ascenso. No es extraño: el año que viene se reestructurá de nuevo el sistema alemán y se creará una Tercera división única: ¿volverá el Saarbrücken a ser pionero?
En la foto, el cartel del partido de Copa de Europa contra el Milan. Por cierto, en la temporada 50/51 el FCS se enfrentó al Real Madrid con resultado de 4-0... ¡para los del Sarre!
lunes, 14 de abril de 2008
saarbrücken: un equipo pionero
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chimoeneas
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Etiquetas: alemania, saarbrücken, sarre
sábado, 15 de marzo de 2008
una extraña selección "alemana"

Hay que compadecerse de los niños del Sarre: sus clases de historia y geografía deben ser de las más complicadas del mundo. Desde que a los nietos y bisnietos de Carlomagno les dio por repartirse su imperio, esta región, enclavada en la frontera entre Alemania y Francia (y casualmente rica en carbón y otros minerales) no ha hecho más que pasarse de manos germanas a francesas y viceversa. Como señala la gran Wikipedia, en los últimos doscientos años, el Sarre cambió hasta ocho veces su dependencia respecto a uno u otro país. Pero para lo que ahora vamos a tratar, interesan especialmente los dos últimos pasajes.
Al contrario de lo que se piensa normalmente, tras la II Guerra Mundial, Alemania quedó dividida, en tres zonas (en realidad, en un primer momento, fueron cuatro): la República Federal, la República Democrática y el Sarre, que quedó como un protectorado bajo la tutela de Francia. La primera idea de los galos era apropiarse directamente este último territorio, pero ante la oposición de los sarrenos (y la idea de no humillar demasiado a los alemanes), se debieron conformar con esta fórmula.
En 1950, se define por fin y se legisla claramente la relación entre el Sarre y Francia, sentando las bases para una cierta autonomía del protectorado. Fruto de ello, ese mismo año, la Saarlandischer Fussball Bund (fundada en julio de 1948)consigue ingresar en la FIFA, tras haber rechazado un año antes integrarse en la Federación Francesa. Irónicamente, es la primera selección alemana en ser reconocida por la organización mundial del fútbol.
La curiosa trayectoria de la selección sarrena (que empezó en noviembre de 1950, venciendo a Suiza B por 5-3) tiene más valor histórico que deportivo. De los 19 partidos que disputó (diez de ellos contra selecciones B), consiguió cinco victorias, tres empates y hasta once derrotas (la mayor de todas, ante los campeones del mundo, Uruguay, por 1-7). Su mayor logro, sin duda, fue su actuación en la liguilla triangular de clasificación para el Mundial de 1954, en la que quedó por encima de Noruega (tras una histórica victoria en Oslo) y podría haber complicado las cosas a la hermana Alemania Federal (en unos partidos con una carga simbólica excepcional).
Poco más pudo hacer la selección del Sarre, debido a la brevedad de la vida independiente de la región. En 1954, Francia y Alemania, en el contexto de construcción de las primeras comunidades europeas, diseñaron un estatuto especial para el Sarre, por el que se convertiría en una zona especial que albergaría las sedes de las principales instituciones europeas. Sin embargo, en el referéndum sobre la cuestión celebrado en 1955, el no a este estatuto venció claramente (a pesar de que el voto afirmativo contaba con el apoyo del canciller Adenauer)y se acordó que el Sarre fuera integrado en la Alemania Federal a partir de enero de 1957.
Obviamente, carente el Sarre de autonomía, su selección dejaba de tener sentido, por lo que su último partido lo disputó contra Holanda en junio de 1956, en el mítico Ludwigparkstadion (único campo en el que jugó como local y que sigue siendo usado por el FC Saarbrücken). Pero, por supuesto, aun sin equipo nacional (un término que los sarrenos trataron siempre de evitar), el fútbol no desapareció en este estado: en el próximo "episodio" hablaremos de este FC Saarbrücken y otros clubes de la región.
Un dato más para acabar: desde 1952, la selección del Sarre fue dirigida por un tal Helmut Schön, un tipo nacido en Dresde y buen futbolista en su juventud, que huyó de la parte oriental cuando la cosa se puso fea y que años, más tarde, cuando acabó su trabajo a orillas del río Sarre, lo único que consiguió fue ganar la Eurocopa y el Mundial con Alemania Federal.
En la imagen de arriba, Peter Bomber (derecha) estrecha la mano con Fritz Walter, capitán de la Alemania Federal. En la segunda foto, Puskas (derecha) se saluda con Herbert Binkert, uno de los mejores delanteros sarrenos
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